No desear.
Pinto reflejos
abstemios de hedonismo.
Alquilo mi inopia
con derecho a bailar festivos.
Inclino de nuevo
mi obsesiòn
a un centro,
armado de giroscopios
que me alejen
de la carne,
que me retiren
de tu flequillo
de hambre,
del acopio de los nombres,
del miedo a los colores.